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15 Nov. 2007:
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Proverbios 14:12
Hay camino que al hombre le parece derecho: mas su
salida es caminos de muerte.
Juan 10:1
DE cierto, de cierto os digo, que el que no entra por la puerta en
el aprisco de las ovejas, mas sube por otra parte, el tal ladron es y robador.
El camino a la salvación se confunde por dos
puertas, una grande y espaciosa; y la otra baja y estrecha. Y dice la Palabra de
Dios que la puerta chica y difícil es la puerta correcta que lleva al cielo. La
puerta grande es equivocada. Es una falsa puerta que lleva al infierno.
Es falsa porque es engañosa. Es grande y bonita.
Hoy en día la mentira del diablo es impresionante. Se viste de oro y plata. Se
viste de inteligencia e industria. Solo tienes que ir a un seminario grande o
una universidad grande. La gente vienen de todas partes, aún el extranjero. Y
construyen tremendos edificios de cemento y fiero. Pero, dentro de las clases se
enseña la mentira del diablo. No todo que es grande o bonito es correcto.
Tampoco todo lo que es popular es correcto. Hoy la
juventud son llevados por todo lo que es popular: la ropa, las zapatillas, la
forma de hablar. Los políticos también se dirigen por encuestas. Pero, no es
la forma para encontrar cuál es el camino correcto de la salvación.
Lamentablemente la mayoría están perdidos en cuanto a la salvación.
No todos que llevan el título pastor o ministro o
reverendo son dignos de ser guías espirituales. ¡En muchos casos nisiquiera
son hijos de Dios! Dice la Escritura aquí que hay que ver el fruto. Fruto es el
resultado natural de la alimentación de la planta. Si el hijo de Dios se
alimenta con la Palabra de Dios, el tendrá cambios espirituales naturalmente en
su vida. Es decir, el hijo de Dios no tiene que fabricar cambios por fuera. Sino
está siendo cambiado por dentro, y se ve claramente por fuera.
En 2ª Pedro 2 hay una descripción bastante franca
del comportamiento de los falsos profetas. Entre versículos nueve y diecinueve
vemos una serie de problemas morales. Entre ellos hay adulterio, codicia,
orgullo, rebeldía, y una variedad de otros pecados. Por último podemos decir
que estos son hipócritas en el extremo. No se comportan como responsables
predicadores del evangelio, y no se arrepienten de sus hechos y pensamientos
tampoco.
Y estos son comunes. Pero un mundo entero de
personas andan en pos de estos creyendo cada palabra que hablan. Y esta es la
causa por la cual hay tanta confusión y tantas denominaciones evangélicas
entre los supuestos cristianos. Por eso, una iglesia evangélica predica que uno
puede perder la salvación. Otra enseña que por el bautismo en el Espíritu
Santo uno es salvo. Porque hay muchos pastores que ¡nisiquiera son salvos!
El tercer problema son las falsas profesiones. No
es tan solo que hayan predicadores perdidos guiando a una falsa fe. También hay
un montón de falsas profesiones. Es decir, hay mucha gente que dicen ser
cristianos pero no lo son. La clave está en que aunque ellos mismos dicen ser
cristianos y tienen una vida de acciones cristianas, Dios sabe que ellos no son
en verdad cristianos. ¿Porqué? Porque nunca llegaron a establecer una relación
personal con el Señor. No son conocidos personalmente por Él como sus hijos.
Debería ser la trajeria más grande del fin del mundo. Muchos se han convencido
a si mismos que son hijos de Dios, pero Dios dice que no es así. ¿Ahora quién
miente – Dios o los hombres?… Entonces, estos profesan de haber hecho un
montón de cosas buenas, pero no tienen al único Bueno en su corazón – Jesús.
Hay un sinónimo olvidado de la palabra “fe”.
El sinónimo para la fe es la “obediencia”. Si uno cree al Señor y su
Palabra, le va a obedecer. Va a guardar sus mandamientos. Y va a tener una
relación íntima con Él. De hecho Romanos 10:16 habla de “obedecer al
evangelio”. No es suficiente solamente creer el evangelio; hay que poner en
acción lo que enseña el evangelio – el arrepentimiento y la fe.
Una falsa profesión puede tener falso
arrepentimiento o falsa fe. El falso arrepentimiento es del persona que vuelva
atrás. La falsa fe es de la persona que siga siempre como bebé espiritual. Y
nunca aplica la Biblia a nada mas que la salvación.
El falso principio es el principio de la arena que
no lleva el peso de los problemas de la vida real. Es facil decir que uno cree
cuando todo va bien. Pero la prueba definitiva de la fe es el sufrimiento o la
adversidad. Y en la adversidad ¿dónde vas para consejo? ¿A sus amigos o a la
Palabra?