Menu:

Noticias

Vea los últimos cambios de este sitio:

15 Nov. 2007:
¡Trabajando con la nueva plantilla!

 

 

Pecado No Perdonable

Marcos 3:28-30

 

¿Sabía usted que existe un pecado que le califica como un réprobo, y así nunca puede ser perdonado?

 

Algunos dicen que el blasfemar al Espíritu es atribuir al diablo una obra de Satanás. Pero el mismo contexto nos dice que podemos decir lo que queremos de Jesús y se puede perdonar. Otros dicen que es un pecado que solamente se pudo cometer en los tiempos de la vida terrenal de Jesús. Pero entonces, ¿De qué sirve tener esto en la Biblia, dejándolo sin explicación? En mi humilde opinión NADA.

 

Un ejemplo de lo que no es blasfemar al Espíritu… Hc 5:1-9

 

La Obra del Espíritu en Salvación

 

B   Nuevo Nacimiento

 “Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es.” (Juan 3:6 RVR60)

 

La salvación divina, eterna es una obra de Dios, del Espíritu de Dios. Es un nacimiento espiritual producido por el Espíritu Santo.

 

B   Convicción

“Y cuando él venga, convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio.” (Juan 16:8 RVR60)

 

La obra del Espíritu de Verdad es decir la verdad al corazón del hombre inconverso. Esto se llama convicción. El hombre pecador no le gusta escuchar la verdad; huyen de la verdad. Pero el Espíritu es persistente dando luz a cada hombre para que tenga la oportunidad de ser salvo, si quiere. Y esto comienza con convicción del Espíritu Santo.

 

B   Entendimiento

“Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad; porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oyere, y os hará saber las cosas que habrán de venir.” (Juan 16:13 RVR60)

 

También el Espíritu trabaja dando entendimiento al pecador del camino de la salvación. Su ministerio es enseñar. Y El enseña tanto el positivo como el negativo. Así que, cada pecador perdido que viene a Jesús viene porque el Espíritu le enseñó quién es Jesús.

 

Entonces, ¿Qué significa blasfemar el Espíritu Santo?

 

La Obra de Blasfemia Contra el Espíritu

 

blasfemeo (blasfhmevw, 987), blasfemar, difamar o injuriar. Se usa: (a) de una manera general, de cualquier forma de hablar injuriosa, ultrajante, calumniante, como la de aquellos que injuriaban a Cristo (p.ej., Mt 27.39: «injuriaban», rv: «decían injurias»; Mc 15.29: «injuriaban», rv: «denostaban»; Lc 22.65: «injuriando»; 23.39: «injuriaba»); (b) de aquellos que hablan despreciativamente de Dios o de lo sagrado (p.ej., Mt 9.3; Mc 3.28; Ro 2.24; 1 Ti 1.20; 6.1; Ap 13.6; 16.9,11,21.  [1]

 

Aplicando esto entonces a la blasfemia del Espíritu Santo y viendo el contexto, tenemos que decir que la blasfemia era decir que los que Jesús hacía era una obra del diablo, cuando en realidad era una obra del Espíritu Santo. Esto pasa en el trabajo de la salvación. El Espíritu Santo convence al mundo de su pecado y el hombre piensa que es una obra diabólica para deprivarlo de su diversión. Para ser más específico, creo que esto tiene que ver con personas religiosas que creen que su fe está basada en la Biblia, y el Espíritu Santo quiere convencerles que son perdidos. La persona entonces piensa que es el diablo diciéndole que está mal para sembrar duda.

 

Aconteció en la martirdomía de Esteban que el Espíritu estaba hablando a los fariseos de nuevo, pero no querían escuchar. Ellos pensaron que lo que sentían era una duda del diablo referente a su religión. Pero era obra del Espíritu Santo.

 

B   Resistir al Espíritu

 “¡Duros de cerviz, e incircuncisos de corazón y de oídos! Vosotros resistís siempre al Espíritu Santo; como vuestros padres, así también vosotros.” (Hechos 7:51 RVR60)

 

El efecto obvio es que estas personas jamás llegaría a conocer a Dios en este estado de rebelión. Ese entonces es el pecado que no tiene perdón. Si yo pienso que la convicción del Espíritu Santo para salvación es del diablo y no de Dios, no puede ser salvo. Y mas encima decirlo, estoy mal.

 

Llega el momento cuando Dios deja de tratar con personas rebeldes…

 

“Y como ellos no aprobaron tener en cuenta a Dios, Dios los entregó a una mente reprobada, para hacer cosas que no convienen;” (Romanos 1:28 RVR60)

 

También podemos pecar contra el Espíritu en dos maneras mas…

 

B   Contristar al Espíritu

“Y no contristéis al Espíritu Santo de Dios, con el cual fuisteis sellados para el día de la redención.” (Efesios 4:30 RVR60)

 

Esto es uno de los versículos que afirma que el Espíritu Santo es una persona y no tan solo una “fuerza activa” de Dios. El Espíritu tiene emociones, como Dios el Padre tiene emociones (Gen. 6:6 – “le dolió en su corazón”). Y según lo que nosotros hacemos podemos darle tristeza, cuando actuamos en contra de lo que El sabe es mejor para nosotros.

 

B   Apagar al Espíritu

“No apaguéis al Espíritu.” (1 Tesalonicenses 5:19 RVR60)

 

También podemos apagar el Espíritu. A menudo la obra del Espíritu es representado en muchas partes de la Biblia con el simbolismo de fuego. En Pentecostés descendió Él como llamas de fuego. La presencia de Dios en el Antiguo Testamento era un columna de humo y fuego. Y ese fuego representa todo los beneficios del trabajo de Él como el fruto (Gá 5:22) y la enseñanza. Y si nosotros le contristemos mucho, Él dejará de manifestarse en nuestras vida, hasta que se apague. El efecto de eso es que seríamos como lo perdidos en nuestra derredor aunque somos salvos, y dejamos de ser luz y sal.

 

¿Cuál es la solución? “No os embriaguéis con vino, en lo cual hay disolución; antes bien sed llenos del Espíritu,” (Efesios 5:18 RVR60)

 

Hay que dejar que fluye el Espíritu en nuestras vidas por obedecerle en todo.



[1]Vine, W.E., Vine Diccionario Expositivo de Palabras del Antiguo y del Nuevo Testamento Exhaustivo, (Nashville: Editorial Caribe) 2000, c1999.