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El Movimiento Carismático

 

I. La Cuestión de Revelación

 

A. El Propósito de la Revelación

 

La revelacion es una intervención divina en los acontecimientos del mundo, y es Dios revelando Su persona por medio de hechos especial. Este tipo de revelación vino a los hombres por varias formas:

1) Por Sueños --- Génesis 37: 5-10

2) Por Visiones --- Daniel 8:1

3) Por Urim y Thummim --- Números 27:21

4) Por Voces Audibles --- I Samuel 3:1-10

5) Por Animales --- Números 22:28

6) Por Angeles --- Lucas 1:26-27

etc.

El Antiguo Testamento es el registro de la actividad reveladora y redentora. Esta actividad histórica es imposible desde el punto de vista de la escuela histórico-naturalista, la cual niega a Dios y, en consecuencia, la posibilidad misma de los milagros. No obstante, la evidencia arqueológica está estableciendo la verdadera naturaleza y precisión del Antiguo Testamento. Los mismos milagros con los cuales muchos tropiezan en la historia son demostraciones del poder de Dios, creando asombro y señalando la presencia de Dios en medio de los tiempos. Esta actividad de Dios es progresiva, tanto su faceta reveladora como redentora, culminando en la encarnación de Jesucristo.

B. La Palabra Divina como Revelación

La revelación como acontecimiento tiene necesidad de la revelación en forma de palabra. Los acontecimientos históricos están abiertos a diversas interpretaciones, como lo sabe calquier estudiante de historia. Por lo tanto, Dios provee Su revelación en la historia junto con una palabra interpretativa. El suceso y la palabra deben ser casi una unidad, o de lo contrario el hecho en sí será mal interpretado, o lo que es peor aún, sin sentido. Por lo tanto, la inspiración es inseparable e indispenable, mientras que acontecimiento y palabra unidos son la revelación. En consecuencia, las Escrituras son la Palabra de Dios misma, constituyendo la interpretación infalible de la actividad redentora de Dios.

 

 

C. El Problema de la Revelación Progesiva

 

El Movimiento Carismático exige: " El Espíritu como el Dios viviente va más allá del registro del testimonio pasado y su valor sirve solamente para ser un modelo de lo que está pasando hoy ". (Sr. Rodman Williams, Presidente de Medowland Seminario de Teología, California, USA). Según Señor Williams la Biblia es solamente un modelo por lo que el Espíritu Santo está haciendo hoy para inspirar a los creyentes. Los Carasmáticos argumentan que la revelación de Dios es progresiva o continua. Reclaman que Dios está hablando hoy por medio del don de las lenguas, profecías y visiones.

 

B. La Terminación de La Revelación

 

1. El Canon Completo

 

Canon significa: "catálogo de los libros sagrados declarados aútenticos por la Iglesia" (Pequeño Larousse). Estas Escrituras fueron dadas por inspiración del Espíritu Santo y contienen la completa revelación de Dios.

Las iglesias del fin del primer siglo y durante la primera mitad del segundo, con sus líderes, tenían que decidir cuáles de los escritos eran auténticos. Había cuatro reglas que guiaban a las iglesias a reconocer los libros canónicos del Nuevo Testamento:

1. Autor - el libro fuese escrito por un apóstol, o por uno que llevaba una relación estrecha con un apóstol (Juan 14:26; II Pedro 3:15,16).

2. Contenido - el libro demostrase el carácter espiritual del libro divino ( Juan 8:32; I Tesalonicenses 2:13).

3. Aceptación - el libro tuviese aceptación universal, por todas las iglesias locales.

4. Inspiración - el libro mostrara evidencia de haber sido inspirado por Dios (Colosenses 1:1-2, Romanos 1:1,7).

Los 27 libros del Nuevo Testamento llenaron estos requisitos, y por lo tanto, se incluyeron en el canon. Había otros escritos que no llenaron estos requisitos; tales libros no se incluyeron en el canon. Los 27 libros del Nuevo Testamento fueron escritos durante los años 37 al 96 d.de J.C. El último de estos, el Apocalipsis, fue escrito por el apóstol Juan poco antes de su muerte, hacia fines del primer siglo. Podemos ver evidencia de que casi todos fueron reconocidos por las iglesias como de origen divino en menos de 100 años. La mayor parte ya estaba en uso común y aceptada por todas las iglesias como "las Sagradas Escrituras" dentro de pocos años despúes de haber sido escritos.

Cuando Dios terminó a dar revelación en el Antiguo Testamento siguió un período de 400 años de silencio durante el cual ningun profeta dio la revelación de Dios. La revelación comenzó de nuevo con Juan el Bautista en el Nuevo Testamento. Este período de dar revelación por parte de Dios terminó con los escritos del Juan el apóstol. Después siguió de nuevo el período de silencio. Podemos ver que Dios siguió lo que él hizo después de dar la revelación del Antiguo Testamento: comenzó un período de silencio.

 

2. Los Dones de Revelación Se Acabaron

Dios ha dado a los apóstoles ciertos dones espirituales con el propósito de revelar las verdades divinas. Los dones dotados a los apóstoles para su obra eran en tres clases:

a. De revelación- sabiduría, ciencia, y profecías

b. De confirmación- sanidades, milagros, y lenguas

c. De administración- fe, maestros, ayudas, y administración (I Corintios: 8-10, 28).

Los apóstoles recibieron de Dios la doctrina, la cual ellos tuvieron que comuncicar a la iglesia. (Juan 16:12-15) Pero ellos no tenían la doctrina completa como ahora está escrita en el Nuevo Testamento. Hay que notar que la iglesia primitiva era una iglesia "neotestamentaria" aunque todavía el Nuevo Testamento no había sido completado en forma escrita, la doctrina vendría a ser enseñada progresivamente por los apóstoles. (Hechos 2:42) Los apóstoles enseñaron las verdades de Dios a la iglesia por medio de los tres dones de la clase de revelación, los cuales son: ciencia, sabiduría, y profecías.

Cuando lo perfecto ha venido estos dones se acabaron (I Corintios 13:8-13). La gramática de este pasaje tiene gran significado. Hay tres dones mencionados aquí que iban a desaparecerse: 1) Profecías, 2) Lenguas y 3) Ciencia. El significado de cada verbo es importante. "Se acabarán" significa llegar a ser sin uso y cesarán por su propia cuenta. "Cesarán" significa llegar a su fin, desistir. "Acabará" significa desaparecer, anular. En el próximo versículo él dijo que algo vendría que sería "perfecto" (completo). Pablo dijo que cuando haya sucedido ésto, lo que es "en parte" , es decir: las profecías, la ciencia, y los lenguas , se acabarán. ¿Qué significa lo perfecto? Había dos cosas incompletas cuando Pablo escribió estas palabras en el año 54. El escribió que "en parte conocemos y en parte profetizamos".

Cuando la revelacíon de Dios llegó a ser completa como registrada en el Nuevo Testamento, la ciencia y la profecía fueron rendidas ineficaces y desaparecieron. Todos los dones que fueron dados a los apóstoles fueron dados para que ellos pudieron completar toda la profecía, es decir, completar toda la revelación que Dios quería dar al hombre.

Los dones de confirmación fueron dados para confirmar la doctrina de los apóstoles (Marcos 16:14-20). Además, los dones de manifestación confirmaron el ministerio de los apóstoles (Marcos 16:20; Hebreos 2:1-4; II Corintios 12:11,12; I Corintios 14:37). Por eso, la iglesia primitiva podía estar segura de que los escritos apóstolicos contendían las auténticas doctrinas de salvación.

 

En resumen, Judas dice que "la fe" es decir, todas las doctrinas dadas a la iglesia por los apóstoles, fueron dadas " una vez para siempre" (Judas 3). Así que, la doctrina que la iglesia recibió de los apóstoles, era completa y, según Apocalipsis, a esa doctrina, jamás habría nada de ser ni añadido ni quitado (Apocalipsis 22:18-19).

Los apóstoles eran hombres escogidos por Jesucristo y dotados de autoridad para hablar por Dios. (I Tesalonicenses 2:13; Gálatas 1:11,12) Ellos hablaron la palabra de Dios por medio del Espíritu Santo. (Mateo 10:20; Gálatas 3:1-6) Uno de los requisitos para ser un apóstol era de haber visto a Jesús el Señor (Hechos 1:20-26; I Corintios 9:1) Jesús escogió 12 apóstoles y al fin de los siglos habrá sólo 12 apóstoles (Compare Mateo 10:1 y Apocalipsis 21:12). Durante el tiempo en que Dios había sido dando la revelación progresivamente existían otros apóstoles (Hechos 14:14; Romanos 11:13, 16:7; Efesios 4:11) Al morir el apóstol Juan, el oficio especial de apóstol se terminó. Cuando fue cumplida su obra específica, no había más necesidad ni del ministerio del apóstol ni de sus dones (Efesios 2:19-22)

3. Consumación de la Revelación Especial.

a. En Jesucristo. (Hebreos 1:1-3; 2:3,4)

Este pasaje de la Escritura señala en forma distintiva a Jesucristo como el resumen de la revelación de la persona y voluntad de Dios, así como también la culminación de la redención. Cristo es el hecho supremo de la revelación, como también la expresión hablada de la Palabra de Dios en forma definitiva desde el momento en que El declaró que Sus enseñanzas eran "tu Palabra" (Juan 1:1-3; 10-12; 17:14). Su Palabra y Su obra son una unidad, y no necesitamos ni podemos escoger entre ellas (Jn.10:37,38). El es la expresión final y suprema de la revelación como suceso histórico cuando Dios mismo se hace carne y entra en la corriente de la historia tal como expresa en la lenguaje y cultura de la Palestina del siglo I. El es el centro del Antiguo Testamento y Nuevo Testamento (Lucas 24:25-27, 44,45; Juan 20:30,31).

Así la Escritura es la historia, interpretación y registro infalible de la revelación de Dios, que culmina en su propia presencia entre los hombres. Las Escrituras, en especial el Nuevo Testamento, son la perpetuación, dentro de la Iglesia, de la comprensión y la experiencia apostólica de la Encarnación. El Cristo unico el el que se nos revela en la Escritura. Este testimonio escrito de la vida de Cristo es la prolongación de Su palabra hablada. Uno no puede aceptar la autoridad de Cristo ni entender Su mensaje sin entender y aceptar como autoridad del Nuevo Testamento. Otras doctrinas conciernientes a las Escrituras, tales como la canonicidad e inspiración, son, por lo tanto, tan importantes como la revelación, desde el momento en que la Escritura en sí misma es revelación.

 

a. En Jesucristo. (Hebreos 1:1-3; 2:3,4)

Este pasaje de la Escritura señala en forma distintiva a Jesucristo como el resumen de la revelación de la persona y voluntad de Dios, así como también la culminación de la redención. Cristo es el hecho supremo de la revelación, como también la expresión hablada de la Palabra de Dios en forma definitiva desde el momento en que El declaró que Sus enseñanzas eran "tu Palabra" (Juan 1:1-3; 10-12; 17:14). Su Palabra y Su obra son una unidad, y no necesitamos ni podemos escoger entre ellas (Jn.10:37,38). El es la expresión final y suprema de la revelación como suceso histórico cuando Dios mismo se hace carne y entra en la corriente de la historia tal como expresa en la lenguaje y cultura de la Palestina del siglo I. El es el centro del Antiguo Testamento y Nuevo Testamento (Lucas 24:25-27, 44,45; Juan 20:30,31).

Así la Escritura es la historia, interpretación y registro infalible de la revelación de Dios, que culmina en su propia presencia entre los hombres. Las Escrituras, en especial el Nuevo Testamento, son la perpetuación, dentro de la Iglesia, de la comprensión y la experiencia apostólica de la Encarnación. El Cristo unico el el que se nos revela en la Escritura. Este testimonio escrito de la vida de Cristo es la prolongación de Su palabra hablada. Uno no puede aceptar la autoridad de Cristo ni entender Su mensaje sin entender y aceptar como autoridad del Nuevo Testamento. Otras doctrinas conciernientes a las Escrituras, tales como la canonicidad e inspiración, son, por lo tanto, tan importantes como la revelación, desde el momento en que la Escritura en sí misma es revelación.

b. En Los Apóstoles. (Hechos 2:42)

 

Los apóstoles eran hombres escogidos por Jesucristo y dotados de autoridad para hablar por Dios. (I Tesalonicenses 2:13; Gálatas 1:11,12) Ellos hablaron la palabra de Dios por medio del Espíritu Santo. (Mateo 10:20; Gálatas 3:1-6) Uno de los requisitos para ser un apóstol era de haber visto a Jesús el Señor (Hechos 1:20-26; I Corintios 9:1) Jesús escogió 12 apóstoles y al fin de los siglos habrá sólo 12 apóstoles (Compare Mateo 10:1 y Apocalipsis 21:12). Durante el tiempo en que Dios había sido dando la revelación progresivamente existían otros apóstoles (Hechos 14:14; Romanos 11:13, 16:7; Efesios 4:11) Al morir el apóstol Juan, el oficio especial de apóstol se terminó. Cuando fue cumplida su obra específica, no había más necesidad ni del ministerio del apóstol ni de sus dones (Efesios 2:19-22)

Dios ha dado a los apóstoles ciertos dones espirituales con el propósito de revelar las verdades divinas. Los dones dotados a los apóstoles para su obra eran en tres clases: de revelación- sabiduría, ciencia, y profecías; de confirmación- sanidades, milagros, y lenguas; de administración- fe, maestros, ayudas, y administración (I Corintios: 8-10, 28). Los dones de confirmación fueron dados para confirmar la doctrina de los apóstoles (Marcos 16:14-20). Además, los dones de manifestación confirmaron el ministerio de los apóstoles (Marcos 16:20; Hebreos 2:1-4; II Corintios 12:11,12; I Corintios 14:37). Por eso, la iglesia primitiva podía estar segura de que los escritos apóstolicos contendían las auténticas doctrinas de salvación.

Los apóstoles recibieron de Dios la doctrina, la cual ellos tuvieron que comuncicar a la iglesia. (Juan 16:12-15) Pero ellos no tenían la doctrina completa como ahora está escrita en el Nuevo Testamento. Hay que notar que la iglesia primitiva era una iglesia "neotestamentaria" aunque todavía el Nuevo Testamento no había sido completado en forma escrita, la doctrina venía a ser enseñada progresivamente por los apóstoles. (Hechos 2:42) Los apóstoles enseñaron las verdades de Dios a la iglesia por medio de los tres dones de la clase de revelación, los cuales son: ciencia, sabiduría, y profecías. Cuando lo perfecto ha venido estos dones se acabaron (I Corintios 13:8-13. La gramática de este pasaje tiene gran significado. Hay tres dones mencionados aquí que iban a desaparecerse: 1) Profecías, 2) Lenguas, y 3) Ciencia. El significado de cada verbo es importante. "Se acabarán" significa llegar a ser sin uso y cesarán por su propia cuenta. "Cesarán" significa llegar a su fin, desistir. "Acabará" significa desaparecer, anular. Había dos cosas incompletas cuando Pablo escribió estas palabras en el año 54. El escribió que "en parte conocemos y en parte profetizamos". En el próximo versículo él dijo que algo vendría que sería "perfecto" (completo). Pablo dijo que cuando haya sucedido ésto, lo que es "en parte" , es decir: la profecías, la ciencia, y los lenguas , se acabarán. Cuando la revelacíon de Dios llegó a ser completa como registrada en el Nuevo Testamento, la ciencia y la profecía fueron rendidas ineficaces y desaparecieron. Todos los dones que fueron dados a los apóstoles fueron dados para que ellos pudieron completar toda la profecía, es decir, completar toda la revelación que Dios quería dar al hombre.

 

En resumen, Judas dice que "la fe" es decir, todas las doctrinas dadas a la iglesia por los apóstoles, fueron dadas " una vez para siempre" (Judas 3). Así que, la doctrina que la iglesia recibió de los apóstoles, era completa y, según Apocalipsis, a esa doctrina, jamás habría nada de ser ni añadido ni quitado (Apocalipsis 22:18-19).