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15 Nov. 2007:
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¿HACE LA SALVACIÓN UNA DIFERENCIA? 

Parte 1 de 2

"EL PROFESANTE NO CAMBIADO"


--Señor, somos de la Iglesia Bautista Calle Principal y nos gustaría preguntarle 
sobre su relación con el Señor. ¿Es usted salvo y en camino al cielo? 

--¿Salvo? Claro, yo soy salvo. 

--¿En qué está usted basando su esperanza de salvación? 

--Hace algún tiempo, alguien habló conmigo acerca de Jesús, y yo oré la oración 
del pecador y la persona me mostró algunos versículos y me dijo que yo iba rumbo 
al cielo. 

--¡Grandioso! Nos da felicidad escuchar eso. ¿Camina usted ahora con el Señor? 

--Pues, realmente no. Supongo que no vivo como debería. Pero eso es entre Dios y 
yo. Hago lo mejor que puedo como mucha gente que conozco. Usted no sabe lo 
duro que es para mi vivir para Dios. 

--¿Asiste usted a la iglesia y tiene comunión regularmente con el pueblo de Dios? 

--Pues, no, pero veo programas religiosos por T.V., algunas veces. Una persona no 
necesita ir a la iglesia para estar bién con Dios, de cualquier forma. 

--Seguramente, entonces usted ahora que es salvo debe leer su Biblia. 

--Yo no leo la Biblia mucho. Paso ratos difíciles entendiendo la Biblia. Mis 
ojos no son muy buenos, tampoco. 

--Señor, no queremos ser ásperos, pero, ¿está seguro de que es salvo y vá al 
cielo? 

--Escuche, mi relación con Dios es asunto mío. La Biblia dice algo acerca de no 
juzgar, ¿verdad? Yo creo en Jesús y la Biblia tanto como usted, y me gustaría 
por ahora no hablar más de esto. 

"Ciertamente, si habiéndose ellos escapado de las contaminaciones del mundo, por 
el conocimiento del Señor y Salvador Jesucristo, enredándose otra vez en ellas 
son vencidos, su postrer estado viene a ser peor que el primero. Porque mejor 
les hubiera sido no haber conocido el camino de la justicia, que después de 
haberlo conocido, volverse atrás del santo mandamiento que les fue dado. Pero 
les ha acontecido lo del verdadero proverbio: El perro vuelve a su vómito, y la 
puerca lavada a revolcarse en el cieno". 2 Pedro 2:20-22 
________________________________________________________ 

Con gran número de personas diciendo ser salvas, que no han experimentado un 
cambio espiritual, ha venido a ser difícil para el hombre el saber qué es 
realmente la salvación. ¿La salvación en Cristo Jesús significa algo? ¿Hace 
alguna diferencia? 

Hay muchísima gente en Norteamérica y en otras partes del mundo que dicen 
confiar en Cristo, pero no muestran amor por Dios, por Su libro, Su gente, o Sus 
caminos. 

Algunas veces tienen la idea de que su aceptación mental hacia el hecho de que 
Cristo murió por sus pecados, es el boleto para el cielo. Ellos están de 
acuerdo en que el cielo será un buen lugar para ir cuando mueran y dicen que 
creen que Jesús murió por sus pecados, así que pueden ir allí algún día. Más 
que esto, ellos no presentan interés espiritual en cuestiones espirituales. 
El profesante vacio, parece aburrido o molesto cuando el evangelista trata de 
hablar con él acerca de la Biblia. Algunas veces ni siquiera voltea su atención 
puesta en el programa de televisión que estaba viendo antes de que el Cristiano 
tocara su puerta. La actitud del profesante, aunque posiblemente amigable, 
transmite el hecho de que se sentirá mejor cuando el ganador de almas parta. 
Los hijos y familia, colaboradores y vecinos de este tipo de "creyente", tienen 
la idea de que la salvación Cristiana debe no significar cosa alguna. Parece 
ahora que la salvación es sólo algo como un tipo de oración que garantiza un 
boleto para el cielo, pero tiene poco o nada que ver con el diario vivir. ¡Qué 
impresión tan equivocada es ésta! 

¿Dónde está el arrepentimiento en todo esto? ¿Dónde está el sentimiento de la 
ira venidera para encontrar el refugio en Cristo? ¿Dónde está el voltearse de 
los ídolos a Dios? ¿Dónde está el convertirse en nueva criatura? ¿Dónde está 
la posición en la que el pecado no tiene más dominio? 

No me sorprende que la gente se ría del Cristianismo, en lugares donde 
profesantes vacíos prevalecen. Algunas veces, eso que se propone como salvación 
en Cristo, es ciertamente, digno de risa. 

No es maravilla, tampoco, que los cultos heréticos están teniendo tanto éxito. 
El arrepentimiento, muy a menudo, no está siendo predicado. La salvación no es 
mostrada como una transformación de dentro hacia afuera creada por el Espíritu 
Santo. La gente está contenta con una "fe" que no ha traido celo por las cosas 
de Dios. Las falsas sectas vienen y apuntan que la Biblia habla mucho de vivir 
correctamente. Por su puesto, están bién sobre ésto, pero equivocados hasta la 
muerte acerca de obras de cualquier tipo teniendo lugar en la justificación del 
hombre ante Dios. 

La plataforma, pues, está puesta para que las sectas enseñen sus mentiras de que 
la fe y las obras son los dos remos con los que el hombre navega su barco hasta 
el refugio seguro del cielo. 

Desde que una doctrina desbalanceada de la fe divorciada del arrepentimiento es 
comunmente creida, el terreno está fértil para que las sectas cultiven sus 
herejías, enfatizando las obras sobre -- o junto con -- la fe. 

Por causa de esto se ve la urgencia de sujetar públicamente la verdadera, 
Bíblica, salvación-arrepentimiento para con Dios y fe en el Señor Jesucristo. 
Ambos aspectos son importantes, de acuerdo a la Biblia. 

Qué urgente es la necesidad de predicar el mensaje completo de la Biblia sobre 
la salvación--que se predicase en su nombre el arrepentimiento y perdón de 
pecados en todas las naciones. Ambos aspectos son partes esenciales del 
Evangelio. Éstos, no las lenguas Pentecosteses, ¡son el Evangelio completo! 
Los hombres necesitan ver una clara diferencia entre el salvo y el perdido. 
Éllos necesitan escuchar y ver que la salvación significa algo; que hace una 
diferencia. 

La cruz del Señor Jesucristo fue hecha para ser la herramienta de Dios para 
redimir al hombre de la iniquidad, para que Él pueda "purificar para sí un 
pueblo propio". ¿Particular en qué sentido? Particular en que son "celosos de 
buenas obras" (Tito 2:14). La cruz debe hacer una diferencia. 

Este estudio es presentado para ayudar a marcar la linea de diferencia. Para 
ayudar a separar lo verdadero de lo falso. 

¿SON ÉLLOS SALVOS? 

Mucha gente parece pensar que la doctrina de la Seguridad en Cristo promete 
seguridad a todo el que hace una profesión de fe o al que ora una oración. Si 
una persona dice haber invocado al Señor por salvación, no debemos dudar su 
salvación. Aún si el profesante no se interesa por las cosas de Dios, no le 
interesa la Biblia, iglesia, o el compañerismo Cristiano. Aún si vive como un 
inconverso y es un continuo reproche hacia el nombre de Cristo que él profesa; 
no debemos descontar su salvación, ya que profesa haber recibido a Cristo. 
Un amigo cristiano una vez compartió conmigo que él había recientemente 
aprendido algo acerca de una de sus colaboradoras, en un departamento que no 
había conocido antes. Élla compartío con él que había sido bautizada en una 
iglesia Bautista cuando era adolescente. Él dijo que no sabía hasta ese momento 
que ella era una Cristiana. Yo pregunté si élla asistía a la iglesia, y él dijo 
que pensaba que no. Pregunte si él pensaba que élla era realmente una persona 
salva. Él esperó un momento, y luego contestó: "Bueno, supongo que algunos 
Bautistas no son salvos". ¡Ciertamente suponemos! ¡Yo supongo, que muchos 
bautistas no son salvos! Las Profesiones de fe, bautismo, membresía en una 
iglesia sana, son cosas maravillosas. Pero estas no son pruebas certeras de que 
una persona ha realmente nacido de nuevo. 

Considere nuevamente la práctica común de decir que dicha o dichas personas 
fueron salvas en una cruzada de avivamiento, o en alguna otra reunión especial. 
Un evangelista recientemente escribió que más de 800 personas fueron salvas por 
su ministerio el año pasado. ¿Qué quiso decir? Él quiso decir que más de 800 
gentes mostraron un interés por el Evangelio. Nosotros no podemos saber cuantos 
de estos 800 fueron realmente nacidos de nuevo. Una mejor indicación sería el 
número de los que fueron bautizados. Pero, aún esto no es una clara indicación 
de salvación. Una poco mejor indicación sería, cuántos fueron bautizados, se 
añadieron a una iglesia sana y continuaron sirviendo al Señor. 

Hace algunos años, mi esposa y yo fuimos responsables de seguir el programa de 
visitación de ganar almas del grupo de damas en cierta iglesia. Este programa 
fué establecido por un plan que se enfoca en "tener decisiones", y tiene formas 
inteligentes de manipular a la gente a decir una oración de salvación. No era 
poco común para las damas regresar de esta visitación y regocijarse de que tres, 
cuatro, o diez "almas fueron salvas". El problema es que estas "almas salvas" 
usualmente no tienen el mínimo interés en venir a la iglesia, el bautismo o 
cualquier otra cosa espiritual. 

Muy a menudo usamos el término "salvos" cuando el término "profesaron a Cristo" 
debería ser más apropiado. No confundamos profesión con posesión. Este es un 
error muy grave. La mayoría de los predicadores fundamentales que conozco hacen 
una clara distinción entre estas dos cosas en sus enseñanzas, pero muy a menudo 
caemos en la práctica de confundir el término cuando hablamos sobre los 
resultados del ganar almas. ¿Es porque estamos deseosos de reportar números? 

La práctica de dar seguridad a esos que han orado una oración de salvación es 
otra area problemática. Después de que uno ha orado una oración para salvación, 
es común para algunos tratar de darles una conciencia de seguridad. El 
trabajador personal dice al que ha orado: "Ahora, ¿a dónde iría si muriera hoy? 
El nuevo profesante debe decir: "Yo iré al cielo". Pero, esto es algo digno de 
temer. ¿Quiénes somos nosotros para darle a alguien seguridad? Sí, debemos 
decir a la gente que Cristo ha prometido salvación eterna a aquellos que 
realmente se arrepienten y confían en El. Pero, ¿quiénes somos nosotros para 
saber con certeza si alguien se ha arrepentido y confiado en Cristo? Alentemos 
a la gente de que HAY seguridad, pero no nos precipitemos en tratar de darles 
esa seguridad. Ese es el trabajo del Espíritu Santo a través de la Palabra de 
Dios. 

La Biblia no ofrece esperanza para profesantes no cambiados y tampoco debemos 
hacerlo nosotros. Al enseñar claramente la seguridad del verdadero creyente en 
Cristo, las Escrituras no ofrecen dicha seguridad hacia el mero profesante. Hay 
muchos motivos para venir a la iglesia y para profesar salvación fuera de una 
sincera relación con Cristo. 

NO HABLO ACERCA DE ADICIONES A LA GRACIA 

Permítame enfatizar que no estoy hablando acerca de adiciones a la gracia. El 
Evangelio es que Jesucristo murió por mis pecados, y yo soy salvo a través de Su 
sangre, por la gracia de Dios. Yo soy salvo por confiar en Cristo. El mensaje 
del Evangelio es Mira y Vive. Mi crecimiento en justicia no tiene ni siquiera 
algo que ver con mi salvación. Mi crecimiento Cristiano no me salva y no 
ayudará a salvarme. 

No quiero que alguien piense que estoy añadiendole al mensaje Bíblico de la 
Gracia. No hago eso. Por lo que contiendo es que la Biblia enfatiza el 
arrepentimiento para salvación, y el cambio que resulta de la salvación, y que 
nosotros no debemos dejar de enfatizar lo que Dios enfatiza. 

NO HABLO ACERCA DE PERFECCIÓN CRISTIANA 

Déjeme decir también que no estoy hablando acerca de algún tipo de perfección 
Cristiana. Comprendo que algunos Cristianos crecen más rápido que otros. 
Algunos son más fructíferos que otros. ES posible que un verdadero Cristiano 
nacido de nuevo sea carnal y mundano y apático. PERO aún el Cristiano carnal 
evidenciará su salvación. ¡El será diferente! Como Cristo nos enseñó: Algúnos 
dan fruto a treinta, otros a sesenta y ciento por uno. Lo que estoy enfatizando 
es que todos los que son realmente salvos darán algo de fruto. 

Las siguientes cinco verdades Bíblicas causarán a los Cristianos tener una carga 
por gente que profesa ser salva, pero cuyas vidas no dan evidencia de salvación. 

LA SALVACIÓN DEMANDA ARREPENTIMIENTO 

"Pero Dios, habiendo pasado por alto los tiempos de esta ignorancia, ahora manda 
a todos los hombres en todo lugar, que se arrepientan". Hechos 17:30 

Los evangelistas en el Nuevo Tstamento no buscaran meras profesiones; ellos 
buscaban arrepentimiento, fe convicta, vidas cambiadas para la gloria de Dios. 
Su meta era hacer discípulos en todas las naciones en obediencia a la Comisión 
de su Señor, de proclamar sin compromiso o excusa el mensaje de arrepentimiento 
para con Dios y fe en el Señor Jesucristo. Note a Juan el Bautista demandando arrepentimiento de esos que serían 
bautizados. 

"Y decía a las multitudes que salían para ser bautizadas por él: ¡Oh generación 
de víboras! ¿Quién os enseñó a huir de la ira venidera? Haced, pues, frutos 
dignos de arrepentimiento, y no comencéis a decir dentro de vosotros mismos: 
Tenemos a Abraham por padre; porque os digo que Dios puede levantar hijos a 
Abraham aun de estas piedras. Y ya también el hacha está puesta a la raíz de 
los árboles; por tanto, todo árbol que no da buen fruto se corta y se echa en el 
fuego" Lucas 3:7-9. 
Note al Señor Jesus demandando arrepentimiento de todos los que serían salvos: 

"Os digo: No; antes si no os arrepentís, todos pereceréis igualmente". Lucas 
13:3 

"No he venido a llamar a justos, sino a pecadores al arrepentimiento". Lucas 
5:32 
Note a Pablo y los otros Apóstoles predicando y demandando arrepentimiento de 
ambos Judíos y Gentiles igualmente: 

"Entonces, oídas estas cosas, callaron, y glorificaron a Dios, diciendo: ¡De 
manera que también a los gentiles ha dado Dios arrepentimiento para vida!" 
Hechos 11:18 

"Pero Dios, habiendo pasado por alto los tiempos de esta ignorancia, ahora manda 
a todos los hombres en todo lugar, que se arrepientan". Hechos 17:30 
"Testificando a judíos y a gentiles acerca del arrepentimiento para con Dios, y 
de la fe en nuestro Señor Jesucristo". Hechos 20:21 

"Sino que anuncié primeramente a los que están en Damasco, y Jerusalén, y por 
toda la tierra de Judea, y a los gentiles, que se arrepintiesen y se 
convirtiesen a Dios, haciendo obras dignas de arrepentimiento". Hechos 26:20 

"El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que 
es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos 
procedan al arrepentimiento". 2 Pedro 3:9 

El arrepentimiento significa un cambio de mente resultando en un cambio de vida. 
Esto se ilustra en los creyentes de Corinto que cambiaron su mentalidad 
orgullosa e inicua que tenían sobre el pecado en medio de éllos. Un miembro de 
su iglesia había estado viviendo en fornicación con su madrastra. En lugar de 
enlutarse por esa iniquidad y la mancha del testimonio de la iglesia. Los 
Corintios estaban "envanecidos" (1 Cor. 5). 

El Apóstol, después de analizar la situación, les reprendió y demandó que 
pusieran al que había pecado, lejos del compañerismo. En respuesta a la carta 
del Apósol, los creyentes de Corintio se humillaron y corrigieron el problema. 
En la segunda epístola de Pablo a los hermanos, él hizo la evaluación de que se 
habían "arrepentido" (2 Cor. 7:8-11). 

Esta ilustración Bíblica muestra varias cosas sobre el arrepentimiento. Una.- 
El arrepentimiento significa un cambio de mentalidad. Los Corintios habían 
cambiado su mentalidad sobre el pecado en la asamblea. Dos.- El arepentimiento 
es observable. El apóstol vió el arrepentimiento en un cambio de acción y 
actitud. "¡Qué solicitud produjo en vosotros, qué defensa, qué indignación, qué 
temor, qué ardiente afecto, qué celo, y qué vindicación!". Tres.- El 
arrepentimiento es un producto de la Palabra de Dios. La carta del Apóstol era 
Palabra de Dios, y fue esa Palabra la que causó a los Corintios arrepentirse. 
Si queremos ayudar a los hombres y mujeres a arrepentirse, debemos usar la 
Palabra de Dios; ninguna otra cosa es lo suficientemente poderosa para cambiar 
la mente del pecador. 

También aprendemos que el arrepentimiento tiene un lugar en la vida del 
creyente, aún después de su conversión inicial. Nunca se vuelve a repetir el 
nuevo nacimiento que resulta del arrepentimiento o cambio de mentalidad sobre 
Dios, el pecado y la vida. No se repite, porque a través de ésto uno nace en la 
libertad de la familia de Dios. Pero, después del nuevo nacimiento, continúa la 
necesidad de arrepentimiento entre los creyentes sobre cosas específicas en su 
vida, si quiere crecer en la gracia. 

La Biblia nos enseña que nadie puede ser salvo sin arrepentirse--un cambio de 
mentalidad sobre Dios, la vida, el pecado, Jesucristo, etc., y esta mente 
cambiada siempre resultará en un cambio de acciones, mientras el pecador 
arrepentido voltea hacia Dios para su salvación, y Dios le da vida nueva en 
Cristo. 

La meta del evangelista, de acuerdo a la Gran Comisión de Cristo, es hacer 
discípulos de todas las naciones. El mensaje es "arrepentimiento y perdón de 
pecados", predicado en el nombre de Jesucristo (Mateo 28:19-20; Lucas 24:46-47). 
La meta del ganador de almas es predicar el Evangelio en tal manera que el 
hombre vea su pecado y necesidad ante Dios y sea traido al arrepentimiento y fe. 
Es al pecador arrepentido, al que Dios da la salvación. 

Una vida cambiada no es requisito para salvación. Dios realiza la salvación y 
el cambio de vida. Un cambio de mentalidad es ciertamente requerido. La 
persona que nunca ha cambiado su mentalidad sobre Dios, el pecado, Cristo y la 
Biblia, nunca ha sido salva. El individuo que profesa salvación pero no 
evidencía una vida cambiada no es una persona que cae de la salvación; es una 
persona que nunca ha poseido la salvación. Nunca se ha arrepentido. La vida 
cambiada es la evidencia y fruto del arrepentimiento. 

LA SALVACIÓN REQUIERE UN NUEVO NACIMIENTO 

"Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere 
de nuevo, no puede ver el reino de Dios". Juan 3:3 

"De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas 
pasaron; he aquí todas son hechas nuevas". 2 Corintios 5:17 

La regeneración es obra de Dios. El hombre no puede realizar el nuevo 
nacimiento, ni trabajar por el. No puede siquiera trabajar por mantenerlo. 
Dios da el nuevo nacimiento como un regalo de gracia. Pero, El sólo lo da a 
esos que se arrepienten y ponen la confianza total en el Señor Jesucristo. 
Esto muestra por qué muchos hacen profesiones, pero nunca parecen haber nacido 
de nuevo. Éllos no se han arrepentido y nunca han sido regenerados. Éllos 
están aún perdidos. El nuevo nacimiento es: Dios dándole a la persona, una 
nueva naturaleza: ¿Cómo podría esta nueva naturaleza fracazar en el producir 
una vida nueva? ¿Podría Dios vivir en el corazón del individuo sin mostrar 
evidencia en la vida diaria de esa persona? 

Fin de la Parte 1 de 2 
por David Cloud

(Título original en Inglés: DOES SALVATION MAKE A DIFFERENCE? 1 OF 2. Traducido 
al Español por Ulises Velázquez, con permiso del Autor. Copyright 1999 by David 
W. Cloud. All rights reserved). [Way of Life Literature, 1701 Harns Road, Oak 
Harbor, WA 98277. (360) 675-8311.]