Menu:

News

Checkout the latest additions to this site:

May 14, 2007:
Working on the new template!

July 19, 2007:
New testimony and Bible study pages go live.

El Acontecimiento Más Grande De Mi Vida

Mi Nombre Es Roger Durn y Esta Es Mi Historia.

En el año 1985, el acontecimiento más grande de mi vida ocurrió. Jesucristo salvo mi alma y cambió mi vida para siempre. Asistía a una iglesia Luterana hasta los 17 años. Mi vida era caracterizada por el pecado durante mi crecimiento, sin importarme las consecuencias para con Dios. Solo me interesaba hacer lo que quería, ya que era bastante egoísta.

A los 18 años de edad, ingresé en el ejército y fui asignado al campamento de Ft

Bliss, Texas. Por fin tenía la libertad de hacer lo que quería. Las cosas se tornaron de malas a peores. Comencé a beber exageradamente, a usar drogas y a vivir inmoralmente. Después de dos años en el ejército, me licencié y regresé al condado de Lehigh en Pennsylvania. Encontré todo diferente cuando regresé. Mis padres habían aceptado a Jesucristo como su Salvador personal. Tenían una relación personal y real con Cristo, lo cual era evidente en sus vidas.

Mi hermano también había aceptado a Cristo como su Salvador, y me contaba cómo mis pecados podían ser perdonados. Me recuerdo que me relataba cómo Jesucristo había muerto en la cruz. Me dijo que tenía que creer y depositar toda mi confianza en lo que Él hizo en la cruz por mi, para que mis pecados fuesen perdonados y comenzara una relación con el Dios del universo. Un versículo que me mostró fue Juan 3:16, "Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna." Aunque no quería escuchar lo que me estaba diciendo, estaba convencido de que lo que decía era verdad.

Después de unos cuantos meses, opté por investigar sobre la salvación que solo Dios ofrece. Decidí hablar con un pastor Bautista. El me explicó cómo podía ser perdonado y ser salvo. (La palabra salva es un termino Bíblico la cual significa ser rescatado de la pena del pecado.) Romanos 10:9 dice, "Que si confesares con tu boca al Señor Jesús, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo."

Después que terminé de hablar con el pastor, incliné mi cabeza y le pedí a Dios que me perdonara y me salvara. A través de un tiempo, noté que no había un cambio en mi vida. Estaba viviendo más en pecado que antes. Había orado una oración, así que ¿por qué no era salvo? Me vinieron a la mente varias razones:

Primeramente, creía que podía ser salvo y continuar en mi pecado. La Biblia dice en 2 Corintios 5:17, "De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es: las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas." Las cosas viejas NO habían pasado de mi vida. Pensaba de la misma manera, vivía de la misma manera – no había ningún cambio significativo en mi vida que demostrase que fuese un Cristiano.

Segundo, como quería continuar con mi pecado, esto era evidencia que no me había arrepentido para con Dios. La Biblia dice en Lucas 13:3, "No, os digo; antes si no os arrepintiereis, todos pereceréis igualmente." Cuando le pedí a Dios que me salvara, fue mas bien una petición intelectual en vez de un deseo del corazón. Romanos 10:10 dice, "Porque con el corazón se cree para justicia; mas con la boca se hace confesión para salud." No estaba perdonado, y por consecuencia, no era salvo.

Un par de meses mas tarde estaba deprimido y convicto de que no estaba bien con Dios. Reconocí que solo era un malvado pecador en necesidad de salvación ante un Santo y Justo Dios. No quería pecar contra Dios más. No quería seguir viviendo mi vida como lo había hecho hasta este entonces. Con un corazón totalmente arrepentido clamé al Señor Jesucristo que me salvara, aceptando que Su muerte en la cruz pagó por mis pecados. Confié con todo mi corazón en Su pago para mi salvación. Reconocí que fui salvo ese día porque confié en lo que Él hizo por mí. Mi vida cambió de ese momento en adelante. Mi perspectiva sobre el pecado cambió. Aborrecía el pecado. Mis deseos ahora eran para leer la Biblia y estar en oración. Deseaba complacer a Dios con mi vida.

Reconozco que lo que Dios me dio 16 años atrás fue real porque aún todavía deseo vivir para Él. No cambiaría lo que tengo por todo el dinero del mundo. Ahora sé que tengo una mansión en los cielos por toda una eternidad.

La Biblia dice en Santiago 4:14, "Y no sabéis lo que será mañana. Porque ¿qué es vuestra vida? Ciertamente es un vapor que se aparece por un poco de tiempo, y luego se desvanece." No deje que el tiempo le pase. Le reto a que busque lo que la Biblia tiene que decir respecto a la vida eterna, y sobre cómo puede tener una relación con el Dios vivo.