¡La Biblia es mucho más vigente que su diario!
07 Abril 2008 :
¡Jesús Vive!
¿Sabía usted que existe un pecado que le califica como un réprobo, y
así nunca puede ser perdonado?
Algunos dicen que el blasfemar al Espíritu es atribuir al diablo una
obra de Satanás. Pero el mismo contexto nos dice que podemos decir lo que
queremos de Jesús y se puede perdonar. Otros dicen que es un pecado que
solamente se pudo cometer en los tiempos de la vida terrenal de Jesús. Pero
entonces, ¿De qué sirve tener esto en la Biblia, dejándolo sin explicación?
En mi humilde opinión NADA.
Un ejemplo de lo que no es blasfemar al Espíritu… Hc 5:1-9
B Nuevo
Nacimiento
“Lo
que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu
es.” (Juan 3:6 RVR60)
La salvación divina, eterna es una obra de Dios, del Espíritu de Dios.
Es un nacimiento espiritual producido por el Espíritu Santo.
B Convicción
“Y
cuando él venga, convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio.”
(Juan 16:8 RVR60)
La obra del Espíritu de Verdad es decir la verdad al corazón del
hombre inconverso. Esto se llama convicción. El hombre pecador no le gusta
escuchar la verdad; huyen de la verdad. Pero el Espíritu es persistente dando
luz a cada hombre para que tenga la oportunidad de ser salvo, si quiere. Y esto
comienza con convicción del Espíritu Santo.
B Entendimiento
“Pero
cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad; porque no
hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oyere, y os hará
saber las cosas que habrán de venir.” (Juan 16:13 RVR60)
También el Espíritu trabaja dando entendimiento al pecador del camino
de la salvación. Su ministerio es enseñar. Y El enseña tanto el positivo como
el negativo. Así que, cada pecador perdido que viene a Jesús viene porque el
Espíritu le enseñó quién es Jesús.
Entonces, ¿Qué significa blasfemar el Espíritu Santo?
blasfemeo (blasfhmevw, 987),
blasfemar, difamar o injuriar. Se usa: (a) de una manera general, de cualquier
forma de hablar injuriosa, ultrajante, calumniante, como la de aquellos que
injuriaban a Cristo (p.ej., Mt 27.39: «injuriaban», rv: «decían injurias»; Mc 15.29: «injuriaban», rv:
«denostaban»; Lc 22.65: «injuriando»; 23.39: «injuriaba»); (b) de aquellos
que hablan despreciativamente de Dios o de lo sagrado (p.ej., Mt 9.3; Mc 3.28;
Ro 2.24; 1 Ti 1.20; 6.1; Ap 13.6; 16.9,11,21. [1]
Aplicando esto entonces a la blasfemia del Espíritu Santo y viendo el
contexto, tenemos que decir que la blasfemia era decir que los que Jesús hacía
era una obra del diablo, cuando en realidad era una obra del Espíritu Santo.
Esto pasa en el trabajo de la salvación. El Espíritu Santo convence al mundo
de su pecado y el hombre piensa que es una obra diabólica para deprivarlo de su
diversión. Para ser más específico, creo que esto tiene que ver con personas
religiosas que creen que su fe está basada en la Biblia, y el Espíritu Santo
quiere convencerles que son perdidos. La persona entonces piensa que es el
diablo diciéndole que está mal para sembrar duda.
Aconteció en la martirdomía de Esteban que el Espíritu estaba
hablando a los fariseos de nuevo, pero no querían escuchar. Ellos pensaron que
lo que sentían era una duda del diablo referente a su religión. Pero era obra
del Espíritu Santo.
B Resistir
al Espíritu
“¡Duros de cerviz, e
incircuncisos de corazón y de oídos! Vosotros resistís siempre al Espíritu
Santo; como vuestros padres, así también vosotros.” (Hechos 7:51 RVR60)
El efecto obvio es que estas personas jamás llegaría a conocer a Dios
en este estado de rebelión. Ese entonces es el pecado que no tiene perdón. Si
yo pienso que la convicción del Espíritu Santo para salvación es del diablo y
no de Dios, no puede ser salvo. Y mas encima decirlo, estoy mal.
“Y como ellos no aprobaron tener en cuenta a Dios, Dios los entregó
a una mente reprobada, para hacer cosas que no convienen;” (Romanos 1:28
RVR60)
También podemos pecar contra el Espíritu en dos maneras mas…
B Contristar
al Espíritu
“Y no contristéis al Espíritu Santo de Dios, con el cual fuisteis
sellados para el día de la redención.” (Efesios 4:30 RVR60)
Esto es uno de los versículos que afirma que el Espíritu Santo es una
persona y no tan solo una “fuerza activa” de Dios. El Espíritu tiene
emociones, como Dios el Padre tiene emociones (Gen. 6:6 – “le dolió en su
corazón”). Y según lo que nosotros hacemos podemos darle tristeza, cuando
actuamos en contra de lo que El sabe es mejor para nosotros.
B Apagar
al Espíritu
“No apaguéis al Espíritu.” (1 Tesalonicenses 5:19 RVR60)
También podemos apagar el Espíritu. A menudo la obra del Espíritu es
representado en muchas partes de la Biblia con el simbolismo de fuego. En
Pentecostés descendió Él como llamas de fuego. La presencia de Dios en el
Antiguo Testamento era un columna de humo y fuego. Y ese fuego representa todo
los beneficios del trabajo de Él como el fruto (Gá 5:22) y la enseñanza. Y si
nosotros le contristemos mucho, Él dejará de manifestarse en nuestras vida,
hasta que se apague. El efecto de eso es que seríamos como lo perdidos en
nuestra derredor aunque somos salvos, y dejamos de ser luz y sal.
¿Cuál es la solución? “No os embriaguéis con vino, en lo cual hay
disolución; antes bien sed llenos del Espíritu,” (Efesios 5:18 RVR60)
Hay que dejar que fluye el Espíritu en nuestras vidas por obedecerle
en todo.
[1]Vine, W.E., Vine
Diccionario Expositivo de Palabras del Antiguo y del Nuevo Testamento
Exhaustivo, (Nashville: Editorial Caribe) 2000, c1999.